Se llamará...
Saúl es un nombre bíblico hebreo formado por el pasado del verbo "pedir, desear", es decir, "pedido, deseado" (por Dios).
En el relato bíblico, el anciano Samuel necesitaba nombrar un rey para todas las tribus de Israel. Una vez consultado Yahvé, Saúl de la tribu de Benjamín, fue nombrado el primer rey de Israel.
En un principio Saúl fue un buen rey, firme y de gran valor en la batalla. Con el tiempo se fue envaneciendo y acabó desafiando los mandatos de Yahvé. Además, los celos que sentía por David, introducido en su corte por Samuel, hicieron que casi le asesinara. Finalmente, Saúl se quito la vida junto a sus hijos después de ser derrotado por los filisteos. Antes de la batalla Samuel anunció a Saúl su muerte y la de toda su descendencia. David fue el sucesor de Saúl en el trono.
Saúl también era el verdadero nombre de San Pablo antes de cambiárselo al convertirse al cristianismo.
Saúl es un nombre bíblico, perteneciente al Antiguo Testamento, menos frecuente que Samuel o Ismael. Esto lo convierte en un nombre muy atractivo para padres que buscan algo fuera de lo común, sin caer en la extravagancia. Saúl, junto a Isaac, son dos nombres que han ido ganando popularidad en los últimos años.
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| Década |
Inscritos como Saúl |
Cuantos/as Saúl de cada mil nacidos |
| 2000 |
3378 |
1.55‰ |
| 1990 |
2339 |
1.03‰ |
| 1980 |
2466 |
0.79‰ |
| 1970 |
926 |
0.22‰ |
| 1960 |
204 |
0.06‰ |
| 1950 |
94 |
0.03‰ |
| 1940 |
77 |
0.04‰ |
| 1930 |
60 |
0.04‰ |
| 1920 |
30 |
0.03‰ |
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Datos del censo español (Fuente: INE)