Se llamará...
masculino.
Hebreo.
Respiro, vapor, soplo. Efímero, vano, leve.
Nombre bíblico de origen hebreo, en latín "Abel". Su etimología es discutida pero la interpretación más aceptada lo relaciona con el significado "respiro, vapor, soplo" o también con "efímero, vano, leve" quizás aludiendo a la efímera vida del personaje bíblico.
Abel era el nombre del segundo hijo de Adán y Eva. Cuenta el relato que Abel era pastor y ofreció en ofrenda a Yahvé los primogénitos de su rebaño. Su hermano Caín, que era agricultor, ofreció a su vez los "frutos de la tierra". Yahvé prefirió la ofrenda de Abel y Caín, enfurecido, asesinó a su hermano Abel. La Iglesia lo considera el primer mártir.
Abel no es un nombre muy popular pese a su semejanza en origen y sonoridad con otros nombres muy de moda como Samuel, Joel o Ismael. Para padres que busquen un nombre poco impuesto, pero sin caer en la extravagancia, Abel puede ser una buena opción.
|
| Década |
Inscritos como Abel |
Cuantos/as Abel de cada mil nacidos |
| 2000 |
3370 |
1.54‰ |
| 1990 |
3892 |
1.71‰ |
| 1980 |
5640 |
1.81‰ |
| 1970 |
4214 |
0.99‰ |
| 1960 |
1636 |
0.44‰ |
| 1950 |
1180 |
0.42‰ |
| 1940 |
946 |
0.43‰ |
| 1930 |
746 |
0.47‰ |
| 1920 |
388 |
0.43‰ |
|
Datos del censo español (Fuente: INE)